|
|
|
|
William Hoste ; reproducido en Assembly Annals, 1941 |
No le ha placido a Dios revelar mucho en su Palabra en cuanto a las condiciones de la existencia en el estado intermedio. Pero lo que se sabe es muy claro y ampliamente suficiente para establecer por lo menos nueve afirmaciones. Entre la muerte y la resurrección, el estado de los que han partido es:—
Una condición sin cuerpo
Se describe como desnudados, o ausentes del cuerpo, 2 Corintios 5.4,8.
Una condición de verdadera existencia.
Aunque muertos en cuanto al mundo y sus actividades, aquellos que se han ido no están muertos a Dios,
"pues para él todos viven," Lucas 20.38.
Una condición de consciencia.
No es de sueño ni insensibilidad.
"Ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado," Lucas 16.25.
Una condición de reconocimiento y memoria.
"Acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado," Lucas 16.25.
Una condición que comienza de inmediato cuando uno pasa por la muerte física.
"Hoy estarás conmigo en el paraíso," Lucas 23.43.
"Murió también el rico ... y en el Hades alzó sus ojos," 16.23,24.
Una condición en que el creyente está con Cristo.
"Quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor," 2 Corintios 5.8.
Una condición de bendición para el creyente.
"... deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor," Filipenses 1.23.
Y, una condición de padecimiento para el incrédulo.
"... estoy atormentado en esta llama," Lucas 16.24.
Una condición de espera.
El creyente está en espera de la gloria de la resurrección.
"Traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él," 1 Tesalonicenses 4.14.
El incrédulo está en espera del juicio.
"El que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego," Apocalipsis 20.15.
Una condición irrevocable.
Esta condición no es definitiva en su grado, pero en su carácter sí.
"Una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá," Lucas 16.26.
www.preceptos.net