El gozo de Chad

1062.jpgAl principio del siglo XX se convirtió un gitano. Llegó a ser un gran predicador del evangelio. Se llamaba Gitano Smith. Celebraba reuniones evangelísticas en diferentes partes del mundo. En una de estas campañas, el señor Smith predicaba con poder excepcional. Entre los asistentes, había un joven llamado Chad. Noche tras noche, escuchaba el mensaje del evangelio que impactaba en su corazón . Sintió su gran necesidad como pecador y una noche entendió claramente que sólo Jesucristo podía salvarle.

Gitano Smith le explicó que si viniera tal cual, reconociendo que había cometido muchos pecados, y creyendo que en la cruz Cristo murió por aquellos pecados, Dios le perdonaría todos. El evangelista abrió su Biblia, y leyendo a Chad diferentes versos de ella, le explicó el camino de salvación. Por ejemplo, la Biblia dice, "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios: no por obras, para que nadie se gloríe," Efesios 2:8,9.

Chad escuchó con gran atención y luego dijo: "Yo vengo ahora mismo. Yo confío en Cristo. Le amo por haber muerto por mí. Le serviré de aquí en adelante."

La noche siguiente muchas personas se quedaron para conversar con Gitano Smith. Tenían interés en ser salvas. Entre ellas, el predicador vio a Chad. Sus ojos brillaban como dos estrellas. Se le acercó el predicador, y le dijo: "Y, ¿qué haces tú aquí, Chad? ¿No te convertiste a Jesús anoche?"

"Ah sí," dijo el joven, "pero esta noche he traído a mi mamá. Ella quiere venir a Jesús también."

El predicador conversó con la madre de Chad. De la Palabra de Dios, le leyó acerca de Jesús. Le explicó que Jesús había venido del cielo para dar su vida por nosotros. Ella entendió que Cristo vino, y que los judíos, su propio pueblo, "no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad (o poder) de ser hechos hijos de Dios," Juan 1:11,12. Ella quería ser hija de Dios, y poniendo su fe en Cristo Jesús como en su Salvador personal, nació de nuevo.

La noche siguiente, Gitano Smith se sorprendió al ver a Chad nuevamente. Estaba entre los que querían conversar con el predicador sobre la salvación. "Y aquí está otra vez," le dijo el señor Smith. "¿Qué le trae para acá esta noche?"

"Es por mi abuelo, señor; él también quiere conocer a Jesús."

Gitano Smith habló al abuelo del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús. Y este amor fue demostrado cuando Cristo dio su vida en la cruz para salvar a los pecadores. Fue una historia maravillosa para el abuelo de Chad, quien recibió a Cristo como a su Salvador.

¡Cuán grande gozo había en la familia aquella noche! Ahora eran tres los salvados: Chad, su mamá y su abuelo.

La Biblia dice: "El Señor no retarda su promesa (de venir otra vez)... sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento," 2 Pedro: 3:9.

Dios quiere que todos sean salvos. No importa la edad. Vemos en nuestra historia que tres personas de diferentes edades se convirtieron al Señor. La diferencia en edad no significaba ninguna diferencia en lo que tenían que hacer para ser salvos. Todos tuvieron que poner su fe en el Señor Jesús, creyendo que cuando murió, murió por cada uno individualmente.

Chad se convirtió primero y fue tanto el gozo que entró en su corazón que lo quería compartir con otros, empezando con su propia familia. ustedes jóvenes y niños que leen esta revista pueden ser salvos, aún antes que sus padres. Y cuando se salven, luego tendrán un gran deseo que los otros en la familia conozcan a Cristo como Salvador. No espere más. Confíe ahora en Cristo como en su Salvador.


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