José era ladrón en el país de Brasil. Se dedicaba a entrar en casas para robar diferentes especies. Un día, se convirtió a Dios creyendo en Cristo Jesús. A fin de llevarle a tal bendita experiencia, Dios se valió de su misma maldad para hacerle consciente del amor divino hacia su persona. A continuación, José cuenta la historia de su conversión:
"Una noche yo había entrado en una casa con el objeto de sustraer unas especies de valor. Me escondí debajo de una cama para esperar que la familia se quedara dormida. Pero para mi horror, toda la familia llegó a la pieza donde yo estaba. Todos tomaron asiento. El padre de la familia se sentó en la misma cama debajo de la cual estaba yo. Pensé que seguramente me había visto. Pero no, no miró debajo de la cama, sino cogió un libro y empezó a leer de él. Su esposa y niños escucharon con gran atención. Sin que ellos se dieran cuenta, otro estaba escuchando y la lectura me pareció maravillosa. Jamás en mi vida una lectura me había afectado así.
"Cuando terminó de leer, devolvió el libro al velador, y quedé atemorizado otra vez cuando toda la familia se hincó de rodillas para orar. "Ahora me van a ver" pensé. Pero no, cerraron sus ojos y oraron como si conocieran muy bien al que llamaban "Padre." Nunca había escuchado una oración a Dios tan personal en toda la vida.
"Por fin la familia se acostó. Esperé hasta que todos se habían quedado dormido y gateando en el suelo cuidadosamente, fui al velador donde el padre había dejado el maravilloso libro y me lo llevé. No saqué nada mas aquella noche. Salí al aire de la noche con un libro en la mano. Bajo una luz de la calle supe que me había robado una Biblia.
"La lectura de la Biblia me había afectado tanto cuando estaba debajo de la cama que decidí leer más de este libro. A medida que la iba leyendo, mi vida de pecado me intranquilizaba y mi conciencia me redargüía. Estaba convencido que en el libro estaba el secreto de la felicidad que yo anhelaba. Por fin un día confesé mis pecados a Dios y acepté la salvación que me ofrecía por medio de la obra del Señor Jesucristo.
"De aquel día en adelante, mi vida cambió. El cambio fue completo pues quise vivir honestamente. Martillaba en mi mente que debía devolver la Biblia robada a su propio dueño. Era difícil tener valor para presentarme ante el padre de la familia cristiana. ¡Por fin lo hice! Me sorprendí al ver cuán contento estuvo el hombre y se alegró mucho cuando le conté de mi conversión. Estuvo más contento con la noticia de mi conversión que con la devolución de su Biblia.
"Un día me dejé caer por un local evangélico en la ciudad cuánta no fue mi sorpresa al hallar que a este mismo lugar acudía el dueño de la Biblia y su familia. Encontré calor espiritual en aquel lugar y los cristianos me ayudaron mucho en llevar adelante mi nueva vida en Cristo."
José el brasilero probó que "La Palabra de Dios es viva y eficaz, y mas cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, ... .y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón," Hebreos 4:12.
La Biblia es la Palabra de Dios y por ella Dios nos habla. Para que tenga un efecto saludable en nosotros, debemos permitir que sus pronunciamientos nos redarguyan y cuando sintamos la vergüenza de nuestro pecado, entonces buscaremos en Cristo el Salvador, el perdón de nuestro pecado y encontraremos la vida eterna. El resultado será una vida cambiada como ocurrió en el caso de José el ladrón, pues la verdadera conversión se ve en las acciones.
|
www.parabolas.net Volver al Indice |